En contra del statu quo

Alejandro de Anda

LO CLARO. Un tema de mayor recurrencia y de poca difusión, por lo sensible de sus alcances.

‘Dolor y cáncer’; el simple título que mueve a la reflexión, es la ponencia de un académico perteneciente a la Universidad Autónoma de Tamaulipas y que aborda acaso uno de los principales enemigos mortales de la humanidad.

La enfermedad de alta morbilidad y causa principal de fallecimientos por su constante ataque a los órganos humanos, acompaña en su evolución degenerativa al dolor como manifiesto de la invasión del maldito enemigo y de su tratamiento por medios terapéuticos; cuyas experiencias sensoriales asocian al dolor como una emoción desagradable.

Buscan con denodado esfuerzo los investigadores, mecanismos fisiopatológicos y nuevos tratamientos farmacológicos que compensen los actuales tratamientos fármacos –como los opioides- que causan trastornos adversos posteriores y que disminuyen la calidad de vida.

Este tipo de estudios en progreso, permitirán no sólo contrarrestar y reducir el dolor como consecuencia; además, disminuir la progresión de la enfermedad.

Estos avances ponen en alto a la investigación médica como el mejor aliado del ser humano hacia la mejora en la calidad de vida y la extensión de la misma.

LOS CLAROSCUROS. El sociólogo, prusiano-alemán Carlos Marx señalaba al statu-quo aplicado en la religión organizada, como “el mejor medio para que la burguesía mantuviera al proletariado satisfecho”.

En términos jurídicos, lo definen como “dejar las cosas como están”.

Así habrían luchado por años, décadas y siglos la clase política para separar a la sociedad del ejercicio del poder. La no intervención del primero en los asuntos del segundo, a pesar de ocupar del mismo para su ascenso y sus contribuciones.

De ese modo llegamos a uno de los pendientes que la sociedad ha reclamado del ejercicio gubernativo. El que cambie su proceder eliminando de una vez la corrupción y la impunidad como conductas decadentes.

¿Se ha logrado?

Se considera a la lucha de la corrupción como un elemento nuevo, que aún no encuentra su espacio legal ni directrices inscritas por mandato dentro de las leyes que rigen la vida pública.

Pero el tema no es tan nuevo.

Este enfrentamiento en la era moderna mexicana tiene vestigios en la sátira que la sociedad hacía de sus gobernantes.

El llamado ‘teatro de carpa’ sería el tinglado en el que nacían los reclamos públicos, donde triunfaba en 1937 un cómico apenas visible por su muy esbelta figura.

Con propuestas como ‘El retrato de Dorian Buey’; ‘La Corrupción, S.A.’ y ‘Agarren a López por pillo’, Jesús Martínez Palillo, contemporáneo de ‘Cantinflas’, ‘Clavillazo’ y ‘Resortes’ compartía con los mexicanos en su humorística, la crítica a quienes ejercían el poder, los abusos del mismo y la incontenible corrupción que enriquecía a aquella elite.

El resultado de sus atrevimientos se traducía en 6 reclusiones en la cárcel por orden de Ernesto Uruchurtu, entonces regente de la CDMX; sumado a la cantidad incontable de clausuras de los teatros donde presentaba su obra.

¿Tendrá reales avances esa lucha que enfrenta a sociedad y gobierno contra el statu quo que beneficia a unos pocos y deja en estado de indefensión a otros muchos?

Los resultados positivos –a cuenta gotas- deberán ser imitados por cada gobierno y por las penas que se buscan sean severas y permanentes a quienes incurren en ese caduco modelo de vida.

Chile es el país que mejor ejemplifica su evolución y ruptura del pensamiento arcaico de beneficiarse a sí mismos del poder.

Ocupando el lugar 21 de 175 países en la clasificación del Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional.

Una nuera de la entonces Presidenta Michelle Bachelet se habría beneficiado con una ganancia de 5 millones de dólares en una transacción de bienes raíces, gracias a contar con información privilegiada (caso Caval).

La presidenta emitió su declaración al respecto (sic) “Conozco bien mi responsabilidad como presidenta; (.) Es mi deber enfrentar cualquier hecho que pudiera obstaculizar los objetivos de igualdad y justicia. Hace pocos días, mi hijo Sebastián Dávalos renunció su cargo (director del área socio-cultural de la presidencia)”.

COLOFÓN. Pasos importantes llevan ganados la sociedad, al buscar que el mandamiento VII y el VIII de la Tabla que dejó Dios en manos de Moisés (no robarás y no cometerás perjurio) sean parte del nuevo statu quo entre gobernantes y gobernados.

Todo es cuestión de hacerle un poco de caso a Marx.

Como decía Palillo: “Trinqueteros, especuladores, inflacionarios, acaparadores, cafiespirionómicos, hijos de su sanjuandelteranesca…”

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