El médico Sergio Barrera Garza, dijo que la consulta particular registra un incremento en casos de ansiedad.

Crece la consulta médica en problemas de ansiedad

 

Por Javier Claudio

Los problemas de insomnio y estrés, son una realidad que no sólo se atiende en mayor incremento en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), sino también en la consulta particular, derivado de los problemas subsecuentes de la pandemia del coronavirus.

Este problema de salud no está circunscrito a preocupaciones por la economía, laborales, de estudios, la pérdida de algún familiar, separación de la pareja o divorcio, sino es también consecuencia del contagio viral, dijo el doctor Sergio Barrera Garza.

Ante la incidencia de este tipo de problemas de salud, se recomienda la actividad física dentro de lo que permite la movilización limitada y relajarse en cada durante momentos adecuado.

“Por lo general el personal médico recomienda también, determinar un horario para dormir, clima adecuado en la habitación, usar ropa holgada de algodón y cenar algo ligero antes de las ocho de la noche.

Expuso el médico que los problemas de ansiedad o estrés las relaciones interpersonales y la reducción en la productividad, así como la sensación de cansancio constante y la pérdida de la libido, pueden ser problemas también vinculados al insomnio, el cual se calcula que la mitad de la población lo ha padecido en alguna etapa de su vida.

Indicó que entre los pacientes que consulta, el punto medio es el temor por el contagio de la pandemia, cuyos casos han incrementado severamente durante las últimas semanas, debido principalmente al desacato de las medidas recomendadas de tipo sanitario.

Barrera Garza, explicó que durante el sueño se lleva a cabo la producción de hormonas que ayudan al descanso y a la recuperación física, y pasa por tres etapas; la primera es la vigilia –el estado de alerta-, la segunda son los movimientos oculares rápidos –en los que se da el proceso hormonal y por último el sueño profundo, etapa en que se descansa”.

Puntualizó al citar que la mala calidad del sueño deteriora la salud, ya que el organismo requiere de entre seis, ocho y hasta diez horas de sueño -de acuerdo a la edad- para obtener un descanso físico adecuado.