El cumplimiento de la reubicación de la Dirección General de Aduanas y dela Ley de Caninos, Puentes y Autotransporte Federal, demanda la ciudadanía,

Entre la limitación y olvido la ciudad ante Federación

 

                                               Por Javier Claudio

 

            La lista de promesas pendientes del Gobierno Federal la hizo resurgir la ciudadanía, así también algunas necesidades ante la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador, programada para el próximo domingo, donde inaugurará algunas obras y se esperan respuestas a algunas de sus propuestas.

            Para el empresario Fernando Torres Villarreal, el principal compromiso que aparece en el olvido es la ubicación aquí de la Dirección General de Aduanas, como efecto de una desconcentración de dependencias federales.

            “Seguimos a la espera se concrete la consagración de Nuevo Laredo como capital aduanera, pues sería de sumo beneficio y crearía un boom económico, además de impulsar todo lo relacionado con el comercio exterior”, dijo.

            El presidente de la Unión de Profesionistas, Ingenieros, Arquitectos y Constructores (UPIAC), ingeniero Ricardo Cantú Ríos expresó que la visita presidencial debe enfocar la verificación de los trabajos carreteros y autopistas, pues son una obligación de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

            “Debe exigirse cuenten con  acotamientos, parederos, pesos y medida de los vehículos de carga, un carril de salida de emergencia en caso de alguna contingencia mecánica, dotado de arena para el frenado rápido”, dijo.

            Mencionó también el hacérsele saber al presidente López Obrador sobre el descuido en que se tiene la Carretera Nacional en su tramo del kilómetro 15 al 24, esto es de donde estaba ubicada la garita del Km. 26 hacia los límites con Nuevo Laredo.

            José Daniel Salinas Guerra, dijo que la ciudadanía espera a la par de la entrega de obras federales, el cumplimiento de las pendientes y la corrección de acciones de discriminación al residente fronterizo, como es la franquicia congelada en 150 dólares.

             Exhortó porque la Aduana no solo amplíe su comunicación con el residente fronterizo, sino el buen trato y el respeto para evitar decomisos de mercancía de manera arbitraria.