La Asociación de Taxistas de Nuevo Laredo, alterna la actividad con subempleo a fin de enfrentar la falta de clientela.

                                               Por Javier Claudio

 Ventas en “pulgas” y comidas caseras principalmente, es la actividad alterna de un buen número de taxistas ante la caída de clientes debido a la reducción de la movilización como medida principal por la emergencia sanitaria.

“La situación económica es difícil, pero la realizamos con gusto. Lo único que no cambia es que nuestro ingreso para las familias continúa siendo honesto y en el cumplimiento de las medidas preventivas de salud”, dijo Gerardo Casas Hernández, dirigente de la Asociación de Taxistas de Nuevo Laredo.

Dijo que ante la baja actividad de “ruleteo”, un buen número de operadores de taxis ha sumado como tarea la venta de herramienta, artículos usados en las “pulgas” o bien algunas comidas.

“Esta pandemia nos ha remarcado la unidad, pues unos a otros nos echamos la mano en situaciones apremiantes, siempre y cuando podamos, mientras que otros han decido por chambitas alternas para salir adelante”, comentó.

Hizo saber que el retardo en la autorización de concesiones por parte de las autoridades, una veintena de operadores de taxis decidió lanzarse a algún tipo de subempleo, pero otros tanto lo alternan con el oficio de taxista.

“Algo se tiene qué hacer, pues hay qué sobrevivir y ante la falta de trabajo solicitaron su permiso para ausentarse temporalmente para dedicarse a otras actividades que les deje sustento para sus familias”, remarcó Casas Hernández.

            Indicó que actualmente estarán en activo alrededor de una veintena de operadores de taxis, quienes se alternan las unidades para cubrir distintos turnos, estos sumamente bajos de clientes.