El estrés y la mala alimentación están asociados con problemas de colitis, estreñimiento y diarrea, según estudios del Seguro Social entre derechohabientes.

                                             Por Javier Claudio 

Entre los males de salud de nuestros tiempos se ha posicionado la colitis nerviosa, equivalente a dolores intermitente en el abdomen, tipo cólico, estreñimiento, diarrea, distensión o inflamación abdominal, generada por la acumulación de gases.

El doctor Alejandro Soto Villa, director médico del Hospital General de Zona del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) señaló que predominantemente la colitis nerviosa es un padecimiento provocado por carecer de una vida saludable.

            Destacó es el estrés el causante principal de la colitis nerviosa, enfermedad que se genera por una alteración de tipo neurológico ya  que el colon se mueve de una forma más enérgica y errática,  lo que produce los síntomas referidos.

Los síntomas de  colitis se presentan con mayor regularidad en  mujeres, es decir tres mujeres por cada hombre tiene este padecimiento  por  su  alto  componente  emocional, según mencionó el médico.

El primer paso para tratar  la colitis nerviosa, es realizar cambios en el estilo de vida, como  los  prescritos en  las estrategias PrevenIMSS, que  consisten  en  una guía completa para comenzar a adoptar hábitos saludables.

Dijo que una de las recomendaciones es incrementar el consumo de vegetales, frutas y granos, los cuales te brindarán la fibra que tu cuerpo necesita. Adicionado del consumo  de  dos litros de agua por día.

El doctor Soto Villa, indicó que es necesario  reducir el consumo de irritantes, como: chile, azúcares, alcohol  cafeína y tabaco.  Porque el  chile  no  se digiere  y  su  capacidad irritante no  disminuye desde  que  se ingiere hasta  que  se elimina,

Los azúcares cambian  el ritmo  del marcapaso intestinal favoreciendo  el  desorden  en  los  movimientos  o peristálsis  intestinales, el  alcohol,  tabaco  y cafeína  son  estimulantes nocivos  si  se consumen  sin  moderación.

“Y es que con  un  tubo  digestivo alterado, es incómodo consumir alimentos necesarios  y nutritivos, como frijoles, cebolla, brócoli o col. Los  cuales en  un  intestino  perezoso son   causantes de abundante  gas y  mayor  incomodidad abdominal”, dijo.

Se recomienda el consumo del  plato  sano,  que   de manera  ordenada  y  dentro de horario,  realizar  ejercicio regularmente y combinar  con alguna  actividad  manual  o  social, que sea  de su  agrado y  contribuya  a un  ambiente  y  entorno  favorable .