Un mes patrio de poca venta en todos los comercios, propiciado principalmente por la pandemia del Covid-19.

                                 Por Javier Claudio

Ninguna actividad económica ha quedado al margen de los efectos que ha traído la emergencia sanitaria por el Covid-19, como así se sumaría las ventas en comercios y de adornos alusivos al Día de la Independencia.

A decir de José Miguel Pineda, vendedor ambulante, la caída en ventas de adornos alusivos a las Fiesta Patrias tuvo su inicio desde que se declaró la pandemia, pero con la esperanza de que no fuera tan prolongado y sin embargo así se llegó hasta septiembre.

Hizo alusión a la modificación de la celebración del Grito de la Independencia por parte de las autoridades de gobierno, como una acción que busca evitar reuniones masivas y que son una de las causas principales del contagio.

Luís Ángel Vázquez, propietario de un pequeño negocio en el primer cuadro de cuidad dijo que la suspensión de la reunión masiva con motivo de la celebración del Grito dela Independencia tenía estimado una baja en ventas de hasta el 60 por ciento.

Hizo saber que la pretendida reactivación económica mediante el relajamiento de medidas sanitarias, podría traer ligera recuperación en los siguientes días, sin embargo septiembre no salvaría la difícil situación.

“Recuperación en si será muy difícil, más bien se tendrán ingresos extras pero solo para salvar el endeudamiento de la mayoría de los comerciantes y así enfilar hacia un cierre de año crítico al por mayor”, asentó.

La reducción en todo tipo de ventas proviene desde la reducción de personas en las calles hasta las celebraciones en casa, que sería la última instancia para al menos mantenerlas ventas en comercios.

Los rubros que mayor impacto negativo en esta fecha fueron hoteles, establecimientos de esparcimiento, restaurantes, ropa, papelería, bebidas y tabaco, asentó el comerciante.