De: Luis Torre Aliyán

Como lo saben, desde la sesión de Cabildo donde se dio la separación de Xico como presidente y surgió la propuesta de la terna para sustituirlo, yo voté en contra pues consideré que se trató de una imposición y que el proceso legal fue además de burdo, sustancialmente incorrecto. Es decir, estuve –como estoy- a favor de la salida de Xico, pero no de que con ello como justificación se burle la ley en Victoria y se atropelle la autonomía del Cabildo y la democracia.

Y es que fueron muchísimos los victorenses que me buscaron porque aunque estaban de acuerdo en que se fuera Xico, no lo estaban respecto de la simulación de que ya estuviera “planchado” para que llegara alguien ajeno al Cabildo y al Municipio, como finalmente ocurrió.

Empero a los ciudadanos victorenses no nos engaña nadie, ya no.

Por eso, como representante popular del pueblo victorense y con legitimación jurídica y moral, acudí a la Ciudad de México a representar la voz y el grito desesperado de una sociedad que exige justicia, y promoví un recurso legal (Controversia Constitucional – Ayuntamiento de Victoria Vs Poder Legislativo Estatal) porque a mi juicio el proceso de referencia estuvo plagado de irregularidades jurídicas desde su origen, y como ya dije, con simulaciones se invadió la esfera municipal ilegítimamente por parte del Congreso del Estado.

Quiero precisar que si en principio de cuentas la Suprema Corte de Justicia de la Nación nos da provisionalmente la razón, no regresaría Xico a la alcaldía sino que, mientras se resuelve de fondo si fue constitucional o no todo este burdo proceso, Pilar Gómez tendría que regresar a sus labores como legisladora hasta en tanto se resuelva el fondo del caso, y se quedaría como alcalde interino el regidor Edgar Valdez, mismo que fue ya alcalde interino hasta antes de la designación del Congreso.

Como ya lo he dicho: No es un tema personal ni político-partidista, pero se debe respetar la ley en Victoria, tratar de imponer no solo burla la autonomía del Ayuntamiento y la democracia sino que puede llegar a ser fraude constitucional (veremos qué dice la Corte), de ahí que la convicción de los victorenses que así me lo manifestaron y las propias, no me permitieron ni me permiten cerrar los ojos ante este abuso…