• Desde la presidencia del Comité Asesor Científico y Médico del Instituto, el Doctor Soberón dejó una herencia ejemplar de honradez, valores morales, dignidad y consciencia de sus deberes sociales, afirmó el Director General, Luis Antonio Ramírez Pineda.
• Como funcionario público buscó siempre crear, innovar y transformar a las instituciones para la modernización de México; fue forjador de organismos como el INMEGEN, el INER y el CONACyT, hoy paradigmas en la lucha contra las enfermedades, exaltó.
• Diego Valadés Ríos, investigador emérito del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, propuso que el Instituto Nacional de Salud Pública lleve el nombre del Dr. Guillermo Soberón Acevedo, en reconocimiento a su gran trayectoria de servicio a México.

El Director General del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) Luis Antonio Ramírez Pineda, y el investigador emérito, Diego Valadés Ríos, encabezaron un homenaje póstumo al Dr. Guillermo Soberón Acevedo, en reconocimiento a su trayectoria profesional en la medicina, sus aportaciones como Presidente del Consejo Asesor Científico y Médico (CACYM) del Instituto y su destacado servicio a México como científico, investigador, académico; forjador y dirigente de instituciones, así como funcionario público ejemplar, destacó el titular.

En su mensaje, el titular del ISSSTE exaltó la labor de Soberón Acevedo en el Instituto: “venimos a ofrecerle un homenaje emotivo a este mexicano que nos ha dejado un legado ejemplar: su seriedad, su honradez, su actitud de educador, que formó generaciones no solo en el saber técnico, sino en los valores morales; en la dignidad para el servicio, con la conciencia clara del respeto a su profesión y de sus deberes sociales”.

Y subrayó: “ahora más que nunca, enriquecidos espiritualmente por el legado a México del Dr. Guillermo Soberón y fortalecidos por el apoyo sin reservas del Presidente Andrés Manuel López Obrador, el Instituto sabrá ser digno de esos estímulos y será más grande su compromiso por servir con toda la eficacia y dignidad que merecen los trabajadores al servicio del Estado”.

De manera especial, Ramírez Pineda se refirió a su papel conciliador como funcionario público donde “no se resignó a vivir con las inercias, buscó siempre crear, innovar y transformar en el proceso de construcción de instituciones para la modernización de nuestro país en su objetivo de desarrollo integral”.

Entre los muchos méritos del Dr. Soberón, el Director General enunció: “creó el primer Laboratorio de Biología Molecular en México”, y fue “forjador de instituciones que son hoy paradigmas en la lucha contra las enfermedades que más estragos y sufrimientos están causando a nuestro pueblo”, tal es el caso del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT), el Instituto Nacional de Medicina Genómica (INMEGEN) y el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER).

Afirmó que el Doctor Soberón “como presidente del Consejo Asesor Científico y Médico del Instituto fue generoso con sus propuestas enfocadas a la política de la prevención, desde el humanismo y la moral médica”.

A partir de sus recomendaciones profesionales, dijo, “estamos avanzando en la restauración de varios hospitales más modernos en nuestro país, para cuidar la salud y la vida de nuestros trabajadores”; bajo principios de humanismo y ética buscamos las mejores estrategias para acercar un mayor avance tecnológico en salud destinado al bienestar de las y los derechohabientes.

Por su parte, el investigador emérito del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Diego Valadés Ríos, mencionó que entre las instituciones emblemáticas que se crearon a partir de la llegada a la función pública del Doctor Soberón, figuran el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y la Fundación Mexicana para la Salud (FUNSALUD).

Por ello, propuso que el INSP lleve el nombre de “Don Guillermo Soberón” ya que fue un personaje muy importante para el desarrollo del sistema de salud mexicano y en ese instituto emblemático fue donde puso su talento y energía.

Valadés presentó la semblanza profesional del Doctor Soberón, entre la que ponderó la creación del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) y el plan para crear la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), durante los dos periodos que estuvo como rector de la Universidad Nacional Autónoma de México; las modificaciones a los planes de estudios de la carrera de medicina para evitar la saturación de estudiantes en la capital del país, y su contribución a las reformas de ley para garantizar la autonomía de las universidades.

Ramírez Pineda cocluyó el homenaje póstumo asegurando que el Dr. Guillermo Soberón Acevedo fue “un mexicano ejemplar capaz de inspirar iniciativas relevantes en el mundo de la medicina, pero a la vez valores morales y actuar en consecuencia”, por lo que su memoria se mantendrá viva a través de su obra, valores y ejemplo, que lo colocan en el apartado histórico de mexicanos ilustres e inspiran a continuar con responsabilidad el ejercicio público anteponiendo el bien del país.