Por Javier Claudio 

Con una capacidad de 200 litros por segundo la planta tratadora norponiente, ofrece al momento tratamiento de 60 litros por segundo de aguas negras provenientes de las colonias Reservas Territoriales, Colorines y El Progreso.

En el cumplimiento de su objetivo, que es eliminar del agua residual, los contaminantes desechados de los hogares del poniente de la ciudad, pasa a ser una de las más importantes del Estado.

Para el tratamiento se utilizan procesos físicos, químicos, y biológicos, con los cuales se separan los sólidos, empleando unas rejillas, después un desarenador separando sólidos pesados, dijo Luís Moreno Hinojosa, gerente general de la Comisión Municipal de Agua Potable (Comapa).

“Después sigue la conversión progresiva donde a través de un reactor, se separa la materia orgánica, obteniendo agua clara, la cual se pone en contacto con el cloro para su desinfección, después se descarga en un cuerpo natural del caudal”, agregó.

Mencionó que desde 1996 hasta la fecha, la Comapa ha sostenido la eliminación de mil litros por segundo de descargas de aguas residuales hacia el río Bravo, en tanto se continúa laborando para eliminar las descargas restantes mediante los diversos apoyos económicos de organismos.

Habló de las inversiones hechas en los colectores Anáhuac, Ribereño, Lucio Blanco y otras obras similares que aumentarán la capacidad de captación de aguas residuales en la ciudad y por lo tanto, su mejoramiento.

Nuevo Laredo cuenta con cuatro plantas tratadoras de aguas residuales, donde se tratan mil 100 litros por segundo; la de mayor volumen es la Planta Internacional de Tratamiento de Aguas Residuales, también la de norponiente, la planta de Valles de Anáhuac y una más ubicada en Oradel. 

“Tamaulipas cuenta con 20 plantas tratadoras, donde el Gobierno del Estado, encabezado por Francisco García Cabeza de Vaca, donde se realizan diversas inversiones en plantas tratadoras.