EL ORACULO DEL SUR

Por MARCELINO García CONTRERAS.

CIRO… es el hijo del pueblo de ALTAMIRA y es puntero para la presidencia municipal

El pueblo ya lo adopto, por su trabajo desinteresado y por su formación en la política del bien común.

Todo indica que será el candidato del PAN. Y que en algunas horas o días será anunciado.

Y sigue caminando por las calles del pueblo sin descanso, respondiendo a los llamados de grupos, amigos y vecinos de diversos sectores.

Nació y creció en la Colonia Santo Domingo a pasos de la zona Centro de Altamira.

Es un profesionista que se formó en la cultura del esfuerzo, pero floreció en el ambiente católico donde se desarrolló en el contexto social en el que se vive y se percibe diariamente la necesidad de ayudar a quien más lo necesita.

En su desarrollo político ha contribuido en forjar un reto para los Altamirenses –Hecho en Altamira”, en donde solo existe un camino de dos, o seguir siendo y padeciendo de lo mismo, donde unos cuantos se han favorecidos económicamente hablando, abusando del poder político y económico o cambiar relativamente a un nuevo paradigma que va más allá de la demagogia.

Precisamente ahora en estos tiempos va en el camino de CAMBIAR LA HISTORIA, la de construir una nueva para este municipio, que ha estado en el abandono por más de 40 años, siempre los mismos, han sido los que han detentado el poder político.

Ahora los Altamirenses no pueden o no deben seguir caminando, sin actuar, sin levantar la mano y expresarse en las urnas con la única arma poderosa, que es el voto, muchos ciudadanos lo han manifestado en las redes, y están decididos al cambio verdadero, de la mano del “hijo del pueblo”. Ahora bien, de los errores de la historia se puede y se debe no solo aprender para no repetirlos, sino también para crear condiciones que los prevengan.

La nueva clase política de Altamira, no puede ser obra de un solo hombre, la nueva clase política debe ser un quehacer colectivo y no una obra heroica, cambiar, demanda hombres capaces de hacer frente a la aceleración del cambio y que advierten que la sociedad exige que cesen los abusos: esos son los nuevos tiempos, son los tiempos de hoy.

La política es de todos, no solo de unos cuantos y “Ciro Hernández el hijo del pueblo” como así lo han designado la gran mayoría de simpatizantes de esta tierra, tiene y debe asumir el compromiso de poner toda su capacidad, su esfuerzo, conocimiento y pasión para servir a los altamirenses.

De lograr este propositivo habrá logrado lo que dijo el sabio… Un deseo no cambia nada, ¿pero una decisión? … LO CAMBIA TODO…

Algunos… no muchos deben recordar esta frase… “Altamira para los Altamirenses…”, pues esta frase ya es historia, y el relevo generación llega de la VOZ DE DIOS – que es la voz del pueblo- y será a partir del momento “Hecho en Altamira”… el que lea entienda…

Oraculeros…nos vemos por Tamaulipas.