Crítica son las ventas en restaurantes y ante el avance de contagios de coronavirus, no se podrían enfrentar un retroceso en la fase sanitaria.

 Por Javier Claudio

                                                         

            En el sector restaurantero se advierte un crítico fin de año y difícil comienzo del 2021, debido a la serie de restricciones ocasionadas por la emergencia sanitaria de la pandemia del coronavirus y que advierten mayor severidad.

            Retroceder en fase sanitaria no lo vamos a resistir y peor aún que la situación económica y moral está muy por debajo de impulsar las ventas, declaró la integrante dela esa directiva de la Cámara Nacional de Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (CANIRAC).

            “Advertimos el riesgo de  endurecer más las restricciones, luego que vemos en la calle muy seguido personas que han dejado de usar el cubre bocas. Estoy impulsando una campaña para el usar todos cubre-bocas durante los siguientes 15 días, para evitar nuevos contagios”, comentó.

            Deploró que la industria restaurantera, tenga como agregado hoy la competencia doméstica de venta de alimentos que si bien es una lucha justa, es innegable que causa mermas en ventas a quienes están organizados.

            “Quienes compiten con restaurantes desde casa, lo realizan bajo el mismo gasto y nosotros no, pues pagamos sueldos, servicios de gasto alto y también impuestos, por lo tanto somos nosotros los afectados y no tenemos ninguna tregua o apoyo”, dijo.

            Los repuntes en ventas que normalmente se observan desde el mes de noviembre, está vez no son vistos con optimismo, pues el grado de dificultad de venta lo alienta la crisis económica y la moral baja por enfermos y fallecidos por Covid-19, dijo García Anzaldúa.

“Hay mucho gasto, luego de adquirir las familias tanto medicamento para enfermo, así también la moral es afectada por esto y además de la cantidad de personas enfermas o bien fallecidas”, comentó.