Más partidos, menos empresas

LO CLARO. De más alta jerarquía en las profesiones que hoy prepara la academia para el desarrollo de sus comunidades, las del cuidado de la salud llevan la prueba y talento que la experiencia pandémica les impone como las primeras entre sus iguales.

 

Quienes abrazan la medicina como licencia de vida, merecen el reconocimiento perene de los que circundamos en su entorno.

 

Hoy la Universidad Autónoma de Tamaulipas acredita a nivel internacional sus programas de enfermería.

 

Son testigos de tal enmienda sus pares de escuelas nacionales de los estados de Oaxaca, Zacatecas, Coahuila, Yucatán y Veracruz. Todos adheridos al Consorcio de Universidades de México CUMEX.

 

Y de la Universidad Bio-bío del país hermano de Chile quienes atestiguan la certificación y acreditación de programas y carreras para niveles técnico, profesional y posgrado.

 

LO MUY OSCURO. ¿Para qué sirven los controles?

 

Las autoridades existen para generar condiciones en las ciudades que permitan se desarrolle la vida en comunidad.

 

Es decir; que usted decida instalar una vulcanizadora o un laboratorio de análisis, farmacia o un supermercado.

 

Al hacer tal o cual, debería cumplir ciertos lineamientos que le garanticen a la ciudad que usted como farmacéutico, cumpla los lineamientos y servicios que debe ofrecer a su comunidad; en cuyo su caso sería mantener la salud.

 

Que si como sugerimos desea instalarse como ‘llantero’, los requisitos para llevar esa licencia de trabajo a la práctica sean tales que cumplan su objetivo que es salvaguardar la vida de los automovilistas que acuden a obtener las llantas que ofrece.

Desde saber inflar una llanta hasta el control de químicos que utiliza para hacer su labor.

 

Así, todos y cada uno de los negocios y actividades que se llevan a cabo en la vida comunitaria.

 

La construcción es una práctica económica común que demanda una observación especial de varias autoridades que regulan su operatividad.

 

De esta manera nace la regulación.

 

Muchas aristas –en su mayoría buenas- significan la existencia de esas regulaciones administrativas.

 

Donde los métodos de operación para que sirvan al mercado mexicano, en muchas de las veces ayudan a que se preferencia el que producto mexicano sea el que llegue al consumidor de este país, en contra de los llegados de otras naciones.

 

Esa es una de las bondades de la regulación.

Pero.

 

Sí, hay mucho más que un simple ‘pero’.

 

La excesiva regulación da al traste con la competitividad y la oportunidad de mercado desincentivando a la inversión y por ende, la generación de empleo y riqueza que no dependa del gasto gubernamental o de las divisas que le llegan a México provenientes de mano de obra de connacionales en el extranjero.

 

Ríos y mares de tinta se han plasmado referente a este aspecto inhibitorio del crecimiento y del desarrollo.

 

Y a pesar de ser discurso de campaña de políticos que ven en la desregulación una oportunidad de atajar el paso a la corrupción, el resultado antes que disminuir su presencia… va in crescendo.

 

La propia Secretaría de Economía Federal reconoce que “Existe una excesiva e inadecuada regulación (.) que tanto a nivel federal como local inhiben la competencia y es la principal barrera a la competencia. En consecuencia, fomenta la corrupción, afectando a la ciudadanía”.

 

Se han identificado al menos 115.7 mil millones de pesos en incumplimientos a las regulaciones por su alta complejidad y costo, que significan el 0.56% del PIB.

 

Se conoce por lo bajo, que ante la pandemia –otro costo de oportunidad- las citas para acudir a un trámite ante el SAT ya tiene un valor (mordida) que hay que integrar en efectivo para evitar un calendario muy alejado. Ya no mencione la obtención del pasaporte o la agenda médica del IMSS en citas ordinarias y menos en traslados…

 

Son los sinsabores obligados de tanta regulación y criterios de corrupción burocrática.

 

En contraparte. Si usted desea crear un partido político con siglas nuevas, llámese partido auténtico revolucionario o partido democrático en acción por poner ejemplos, haga lo siguiente:

 

1.- Notifique al INE su intención por escrito; 2.- Presente su declaración de principios, tres mil firmas de seguidores, 200 asambleas en el transcurso de un año… y ¡Listo! A esperar su registro y sus participaciones federales.

 

Es muy difícil y complicado instalar una farmacia que contribuya a dar servicio económico de asistencia y que sea parte del inacabado sistema universal de salud. Más aún construir su local. La sobrerregulación encarece y dificulta su consecución

 

Pero si la hace como partido revolucionario de la salud… puede ser.

 

¿Más empleos o más votantes? Parece obvia la respuesta.

 

COLOFÓN: De 137 países que la OCDE observa en materia económica, México ocupa el sitio 120 entre la lista de más regulaciones burocráticas.

Si no trajimos nada de Tokio 2020, es porque quizá muchos atletas se encontraban en la oficina de Ana Guevara destrabando permisos con sus implicaciones.

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