«CRÓNICA POLÍTICA DE UNA CAÍDA ANUNCIADA»

Después de una semana de golpeteo político desde la tribuna mañanera, contra todo y todos los que suenen como opositores al partido oficial del presidente, sin duda los resultados de la intromisión ejecutiva empiezan a diezmar los ánimos y los números de las encuestas nacionales de las diferentes empresas registradas y reconocidas.

Las encuestas y los promedios de las mismas dan cuenta, que para el caso de las y los candidatos de Morena y sus aliados en 15 estados, al menos 8 registran una franca caída, algunos incluso pasando a ocupar los segundos y terceros lugares de preferencias.

Así es el caso la la candidata Layda Sansores por Campeche, lo mismo con Alfonso Durazo de Sonora, claramente Clara Luz por Nuevo León se ubica ya en tercer lugar, desde la negación de registros de los candidatos iniciales por Michoacán y Guerrero, y ahora con los sustitutos, ambas entidades van de bajada.

Estados como Querétaro, desde su arranque el candidato del PAN, Mauricio Kuri, juega doble contra los siguientes partidos. Lo mismo sucede con el candidato del PAN por Baja California Sur.

Este fenómeno inesperado, mucho se interpreta que el efecto AMLO empieza a desgastar a las y los candidatos. Es notoria su intromisión en los tiempos electorales desde el pupitre mañanero.

Hoy simplemente, volvió a golpear al Instituto Nacional Electoral (INE), acusándolo de mala organización en el caso de la promoción del voto de los mexicanos desde el extranjero, principalmente desde Estados Unidos.

Un tema que ha causado grave polémica, y sigue en los debates regionales, es lo referente al ‘juego de vencidas’ contra los estados integrantes de la llamada Alianza Federalista (AF), donde no cesa la presión contra tres gobernadores que figuran como representativos. Me refiero al gobernador por Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca y el tema del desafuero que ahora se centra en ser dirimido y resuelto desde la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Igual ha sucedido constantemente, contra el gobernador de Chihuahua, Javier Corral, y el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro.

Podemos citar aquí, la última encuesta publicada el pasado 3 de mayo por el periódico El Financiero, que resume los resultados siguientes:

En ocho de las 15 entidades donde habrá elecciones para gobernador el 6 de junio, las encuestas de El Financiero detectan caídas en el apoyo a los candidatos y candidatas de Morena en el último mes, ya con las campañas políticas en apogeo.

Las caídas van desde tres a cinco puntos en Baja California, Baja California Sur, Colima, Chihuahua, Michoacán y Nayarit, pero la disminución en el apoyo morenista alcanza 11 puntos en Guerrero y hasta 15 puntos en Campeche. En este último estado, la candidata morenista Layda Sansores llevaba una cómoda ventaja en marzo, pero la nueva encuesta la ubica en tercer lugar, con los candidatos de la alianza PAN-PRI-PRD y Movimiento Ciudadano, en empate estadístico, disputando el primer lugar. (Fin de la cita).

Nuestro presidente, Andrés Manuel López Obrador, más parece un candidato en plena campaña a favor de sus candidatos y por su partido, que el ejecutivo de la República.

Incluso, la lamentable catástrofe del tramo entre las estaciones Olivo y Tezonco de la Línea 12 del Metro, no parece que le provoque un alto en su empeño de seguir imponiendo la agenda política, violando constantemente la Ley Electoral, que el propio ejecutivo ofreció y solicitó respetar al resto de los 32 gobernadores.

Todo ello se explica, por la importancia que éstas elecciones tienen para el movimiento conocido como la 4T para su futuro y su consolidación.

Hasta antes del arranque oficial de las campañas políticas que culminarán con la jornada electoral del 6 de junio, el escenario para el partido del presidente mostraba un panorama alentador, en donde se vislumbraba quedarse con la mayoría de las 15 gubernaturas que están en juego, a la par que mantendría una abrumadora mayoría en la Cámara de Diputados, la cual también se renovará en su totalidad.

Pero a medida de que se ha desarrollado el actual proceso electoral, la posibilidad de que el partido creado por López Obrador se lleve “el carro completo” se está desvaneciendo y con ello, la garantía de que el presidente tenga el margen de maniobra necesario para terminar de consolidar su proyecto de gobierno.