«MÁS POBREZA LABORAL Y DESEMPLEO POR COVID Y CRISIS»

Muchos datos se han publicado en economía, desigualdad y pobreza desde que inició el gobierno federal actual.

Más se ha discutido, sobre si las actuales políticas públicas sociales y económicas están dando mejores o peores resultados, que las criticadas como políticas neoliberales del pasado.

Sin meternos en juicios de valor que a nada conducen, de ver si fueron o son más viables unas u otras políticas de acuerdo a un modelo ideológico. Lo que si se puede discutir aquí, son los datos duros que en el mundo real de la microeconomía se han publicado por instituciones serias y autónomas, como son el INEGI y el CONEVAL.

Algo innegable, es que entre los años 2019 a fines del 2020, la economía mexicana ha caído en una franca recesión económica, con más de siete trimestres sin crecimiento del Producto  Interno Bruto (PIB), más bien con caídas continuas del mismo. Partiendo del principio clásico de la economía, que ante tres trimestres consecutivos de crecimiento negativo del PIB, se define como un ciclo recesivo.

Así se registra que en 2019 el PIB cayó en 0.1% y en 2020 en 8.5% en términos reales.

Por lo que concierne al empleo formal, en 2019 solo creció en menos de 350 mil personas. En 2020 no creció este, más bien se perdieron más de 709 mil empleos. Sin tomar en cuenta, el más de millón y medio de empleos informales perdidos (los que no reciben prestaciones como el IMSS).

A continuación, publicamos aquí, los datos duros que publicó el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) sobre la pobreza dada a conocer en su informe anual del 9 de febrero de este año.

De acuerdo al CONEVAL, a fines del 2020 el acceso a los derechos de la población, los impactos derivados de la reducción de las actividades económicas generaron un aumento de entre 8.9 y 9.8 millones de personas con ingreso inferior a la Línea de Pobreza por Ingresos, y de entre 6.1 y 10.7 millones de personas con ingreso inferior a la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos.

Por ello, es primordial garantizar a la población el acceso básico a los bienes y servicios que hacen posible el ejercicio de los derechos sociales.

A pesar de la disminución en el porcentaje de población en pobreza laboral, este sigue siendo mayor en septiembre 2020 (44.5%), comparado con el porcentaje del mes de abril 2020 (35.7%).

Además, se identificó un aumento de 3.4% a 5.2% en la desocupación registrada entre el primer y el tercer trimestre de 2020.

También destaca que, aunque la tasa de informalidad se redujo entre abril y septiembre 2020 (de 56.1% a 54.2%), la tasa de subocupación tuvo un aumento considerable, pasando de 8.5 a 17 puntos porcentuales.

Además, entre marzo y diciembre de 2020 se registró la pérdida de 709 mil 211 empleos formales inscritos en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

El Coneval estimó un aumento de entre 8.9 y 9.8 millones de mexicanos con un ingreso inferior a la Línea de Pobreza por Ingresos por la crisis de Covid-19.

Al publicarse el 9 febrero de este año, el llamado Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (IEPDS) 2020, se presentó un nuevo escenario pesimista donde se calculó que ahora tenemos 70.9 millones de pobres por ingreso, o sea, el 56.7% de la población.

Estos datos contrastan con el escenario de 2018, en el que 61.1 millones de mexicanos ganaban por debajo de la línea de pobreza, lo que representaba 48.8% del total de habitantes.

Asimismo, el informe calculó un aumento de entre 6.1 y 10.7 millones de personas con un ingreso inferior a la línea de pobreza extrema por ingresos, hasta un total de 31.7 millones de mexicanos, un 25.3% de la población.

Esto significa que uno de cada cuatro mexicanos padecerían ahora una pobreza extrema por ingresos.

Esta estimación se compara con los datos de 2018, cuando 21 millones de personas ganaban por debajo de la línea de pobreza extrema, el equivalente a 16.8% de los habitantes.

Por esta circunstancia, ahora México se encontraría ubicado como el cuarto país que vería acrecentar más el porcentaje de personas en situación de pobreza, incluso más que el promedio de la región, y el quinto que más aumentaría en pobreza extrema entre los países latinoamericanos.

SITUACIÓN ACTUAL AL CORTE DEL PRIMER TRIMESTRE DE 2021.

El impacto de la crisis económica en México a causa de la pandemia del COVID se siguió sintiendo con fuerza en los primeros tres meses del año 2021, ya que la pobreza laboral, es decir aquel porcentaje de la población con un ingreso laboral inferior al valor de la canasta alimentaria, volvió a repuntar en el primer trimestre de 2021, siendo la Ciudad de México, Quintana Roo y Baja California Sur las entidades más afectadas.

El CONEVAL informó que la pobreza laboral en México pasó de 35.6% a 39.4% entre el primer trimestre de 2020 y el mismo periodo de 2021 debido a una reducción anual de 4.8% del ingreso laboral y a un repunte en la pobreza extrema por ingresos de 3.7% y 4% en zonas urbanas y rurales.

“La pobreza laboral aumentó en 26 de las 32 entidades federativas. Destacan Ciudad de México con un incremento de 14.9 puntos porcentuales; Quintana Roo con 10.1 y Baja California Sur con 8.3 puntos”, dijo el CONEVAL en un comunicado el 18 de mayo pasado.

El valor de la canasta alimentaria en México para las zonas urbanas y rurales actualmente es de 1,710.4 pesos y de 1,229.4 pesos, respectivamente.

Entre enero y marzo pasados, el ingreso laboral real promedio de la población ocupada a nivel nacional fue de 4,456.58 pesos al mes.

El ingreso laboral mensual de los hombres ocupados durante este periodo fue 4,787.40 pesos y el de las mujeres, 3,930.86 pesos, lo que indica una brecha entre los ingresos laborales en este trimestre de 856.54 pesos.

El ingreso laboral real de los ocupados indígenas fue de 2,173.14 pesos, es decir menos de la mitad del ingreso laboral real de los ocupados no indígenas (4,619.90 pesos); es decir, una brecha de 2,446.76, detalló el CONEVAL.

En los periodos de referencia se registró una baja de 2.1 millones en el número total de ocupados, siendo el sector informal el más afectado con un descenso de 5.5%, mientras que en el formal fue de 2.6%.

“El poder adquisitivo del ingreso laboral real per cápita tuvo una disminución de 4.8% entre el primer trimestre 2020 y el primer trimestre 2021, al pasar de 1,919.84 pesos a 1,827.39 pesos. Esta variación anual del ingreso laboral representa una pérdida de 92.46 pesos respecto al primer trimestre de 2020, antes del inicio de la pandemia por COVID-19”, dijo el CONEVAL.

La economía mexicana batallará para superar los daños de la crisis que provocó que el PIB cayera 8.5% en 2020, y aunque para este año se espera un rebote positivo mayor al 5% del PIB, éste será insuficiente para llegar los niveles previos a la pandemia, lo cual sucederá en los siguientes dos o tres años, si se mantiene el rebote positivo y el gobierno federal marca pautas favorables a las micro y pequeñas empresas y mayor seguridad a la inversión privada…