«LA INFORMALIDAD Y POBREZA AVANZAN CON EL COVID»

Dr. Jorge A. Lera Mejía

En 2019, la informalidad en México aumentó su participación en el producto interno bruto (PIB), al representar 23% de éste y con ello registrar la proporción más alta en cinco años, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La informalidad está avanzando junto con la Precarización laboral; la cuál empeora más en este 2020 empujada por la pandemia del Covid-19. El impacto de aumento en salarios mínimos anunciados hoy jueves en proporción del 15% generalizado, no influye en los empleos informales en la misma proporción que a los formales, al contrario provocará más desplazamientos de los empleos fijos y contractuales hacia la informalidad, motivado por la inviabilidad de muchas micro y pequeñas empresas para poder absorber dichos incrementos forzados por el gobierno y no por la productividad.

Este resultado significa que por cada 100 pesos generados de PIB en el país, 77 pesos lo generan 43.5% de ocupados formales y 23 pesos 56.5% de ocupados en informalidad. Dicha proporción cada vez avanza más hacia la informalidad creando en el mercado laboral una burbuja de falta de competencia.

Incluso se permea que la proporción de empleos informales a formales en realidad se acerca a 2 por uno. Quiere decir que el mercado de trabajo nacional registra 2 trabajadores informales por cada uno formal. Muchas veces se relaciona la informalidad con algunas empresas outsourcing.

La anterior precariedad se explica al trascender por parte del CONEVAL que este año se aumentó en 10% la población trabajadora en condiciones de pobreza por ingresos. Se estima que la población en situación de pobreza por ingresos podría llegar a 58.4%, lo que representa un aumento de 12 millones de personas adicionales, mientras que 26.6% de la población estaría en situación de pobreza extrema, es decir, 12.3 millones más de personas.

Del citado 23% de la economía informal en 2019, la mitad corresponde al sector informal, compuesto por aquellos negocios no registrados de los hogares dedicados a la producción de bienes o servicios y la mitad restante corresponde a otras modalidades de la informalidad; es decir, todo trabajo que aún y cuando labora para unidades económicas distintas a las de los micronegocios no registrados, no cuenta con el amparo del marco legal e institucional (seguridad social y prestaciones sociales).

En cuanto a la ocupación laboral de acuerdo a los datos del Inegi (los cuales considero que están subregistrados en la economía real), 43.5% se emplea en el sector formal y 56.5% en la ocupación informal. Este último grupo se conforma por los ocupados en el sector informal (27.7%) y por los ocupados en otras modalidades de la informalidad (28.8%).

El Inegi señaló que la desagregación de la economía informal por sector de actividad económica muestra que el comercio al por menor tiene la mayor participación, con 25%; en segundo lugar está la construcción, con 15.6%; en tercer lugar se encuentran las industrias manufactureras con 12.9%; el cuarto lugar lo ocupan las actividades agropecuarias con el 11.2%.

En quinto lugar está el comercio al por mayor, con 8.1%, el transporte, correo y almacenamiento se ubican en sexto sitio con un 5.3%; y en séptimo lugar los otros servicios, excepto actividades gubernamentales, que contribuyeron con 5.8%.

Dentro de las “otras modalidades de la Informalidad”, el sector económico con mayor peso en su composición es el sector agropecuario, con el 22.4%; le sigue el comercio al por mayor, ponderado con el 15.7%; seguido del sector manufacturero, con 12.2%.
La contribución del comercio al por menor fue de 11%, en quinto lugar de participación se encuentran los otros servicios, excepto actividades gubernamentales, con el 6.1%, los servicios de transportes, correos y almacenamiento ocupan el sexto sitio con el 5.5%.
Fuente Inegi. Anexa cuadro estadístico.

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