Por Edelmira Cerecedo García

Vaya, vaya, después de que agarraran al general Cien Fuegos todos aquellos que lamian sus botas y se decían sus ahijados, ninguno fue ni siquiera para brindar apoyo moral.

En especial el más chiflado de todos, el varias veces Diputado y aspirante a suplentes de Senador Alejandro Guevara Cobos, el coágulo del PRI, la perdición del partido en El Mante.

Este personaje surge de las cenizas y se refugia en ALITO el Presidente del PRI Nacional, y es que en Tamaulipas y en el Mante Alejandro Guevara es ese tipo que dejó todos los malos sabores de bocas que al partido le costaron dinero y derrotas.

Hoy en día se irá a Michoacán y Oaxaca, allá bien lejos, dónde si la hace de bronca, nadie le va a pasar sus intolerables agresiones misóginas y mucho menos sus cuestionables escándalos de preferencia sexual que siempre pavoneo con estupideces para disfrasarlas.

Hoy en día el grupo de jóvenes que fueron su séquito, HOY TODO RENOVADOS Y ACTIVOS CHICOS QUE DE ALEJANDRO SOLO RECUERDAN EL NOMBRE, Y se les olvidó los viajes y el dinero que les dio a ganar, así como los puestos que les consigo tras ricas albergcadas y borracheras con whisky.

Quedan pocos a y pocas seguidoras de ese grupo, hoy uno de ellos tomó posesión en el grupo Movimiento Territorial en el Estado, Uno de los primeros con los que Alejandro Guevara tuvo problemas por enfrentarlo ante sus constantes menosprecios a los que siempre quería someter.

En efecto existen historias también de algunos ahijados del ahijado Alejandro que han demostrado con trabajo y MUCHA SANA DISTANCIA el buscar realmente carrera política.

Ahora bien ya veremos cuanto aguanta Alex en aquellos pueblos de mucha necesidad donde el pulque calienta y los hombres demuestran su hombría.

En otros puntos, mire usted 80 defunciones en El Mante, las suficientes para que si usted no se quiere poner el cubrebocas, hagamos el favor de no salir ni de su casa, SI USTED NO SE QUIERE, CUIDENOS A LOS QUE SI NOS QUEREMOS.