Refuerza mastografía IMSS contra el cáncer                                            

 

Por Javier Claudio

 

A través de las Unidades de Medicina Familiar, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Nuevo Laredo, Tamaulipas, hace una atenta invitación a mujeres de 40 y 69 años de edad, que tengan antecedentes hereditarios de cáncer de mama en familiares directos (madre o hermanas), para que acudan a realizarse el estudio de mastografía para la detección y atención oportuna del cáncer de mama.

El director médico del IMSS, Arturo Soto Villa, explicó que el cáncer de mama es curable si se detecta a tiempo, siempre y cuando la mujer lleve a cabo la autoexploración regular en casa, apoyada por la exploración clínica y con estudios de ultrasonido y mastografía en la clínica que le corresponda.

Invitó a todas las mujeres a solicitar su estudio de mastografía, por diagnóstico de primera vez, así como todas aquellas mujeres que se realizaron el estudio hace dos años para que vuelva a tomarse el examen, además que se les facilitará todos los trámites administrativos para la realización de este importante estudio.

Por ello, recomendó que, si una mujer tiene antecedentes de este u otro cáncer en ella, en algún familiar o si presenta algún síntoma que levante sospecha, como la secreción de líquido blanquecino en el pezón o sensación de tener alguna bolita o masa solida alrededor de éste, se debe de realizar el estudio inmediatamente.

“La mastografía es un estudio donde un experto analiza imágenes sobre distintos ángulos del seno, y en ellas se logra visualizar su interior y se puede observar si las células están alteradas y si han creado algún tumor”, explicó el doctor Soto Villa.

Enfatizó que, gracias a una valoración a tiempo, se logra detectar el cáncer de mama en su etapa de formación, pudiendo lograr en la mayoría de los casos, una curación total.

El cáncer de mama está asociado a factores de riesgo que aumentan con la edad de la mujer; la ingesta de alcohol; el uso de anticonceptivos y terapia hormonal; historia familiar con cáncer; obesidad y no haber tenido hijos. En cambio, el hecho de haber dado leche materna a los hijos y practicar actividades físicas o ejercicio, reducen el riesgo de contraer cáncer de mama.