La tragedia en el Metro de la CDMX de 1975: un fuerte choque entre dos trenes dejó 31 muertos y más de 70 heridos

El histórico choque ocurrió en la estación Viaducto de la Línea 2, sobre la Calzada de Tlalpan, en la actual alcaldía Benito Juárez

El histórico choque ocurrió en la estación Viaducto de la Línea 2, sobre la Calzada de Tlalpan (Foto: Periódico El Sol de México/ 21 de octubre de 1975)El histórico choque ocurrió en la estación Viaducto de la Línea 2, sobre la Calzada de Tlalpan (Foto: Periódico El Sol de México/ 21 de octubre de 1975)

El 20 de octubre de 1975 ocurrió el que ha sido considerado hasta el momento el accidente más mortífero en la historia del Metro de la Ciudad de México, cuyo saldo final fue de 31 personas muertas y más de 70 heridos.

El histórico choque ocurrió en la estación Viaducto de la Línea 2, sobre la Calzada de Tlalpan, en la actual alcaldía Benito Juárez.

Aproximadamente a las 09:36 horas (Tiempo del Centro de México) del lunes 20 de octubre, poco después de la entrada a las oficinas, el tren modelo MP.68, marcado con el número 10, y que era conducido por el chofer Carlos Fernández Sánchez, partió de la estación Chabacano con aproximadamente 140 pasajeros a bordo.

Sin embargo, desde que inició su recorrido, la unidad 6 estuvo reportando fallas técnicas en casi todas las estaciones, las cuales la obligaron detenerse más tiempo del debido en las estaciones a las que arribaba. Aquello también fue el motivo del atraso de la unidad 8, conducida por Alfonso Sánchez Martínez, la cual tuvo que quedarse estacionada durante un tiempo considerable en la estación Viaducto a la espera de su salida.

El primer accidente grave que sufrió el Metro de la CDMX fue hace 45 años (Foto: Periódico El Sol de México/ 21 de octubre de 1975)El primer accidente grave que sufrió el Metro de la CDMX fue hace 45 años (Foto: Periódico El Sol de México/ 21 de octubre de 1975)

A las 9:40 horas, el tren número 10 estaba muy cerca de la estación Viaducto, sin que partiera todavía el tren 8.

Todo estaba normal hasta que el convoy de adelante comenzó pare y pare”, dijo el operador Carlos Fernández, de 21 años, aquella mañana del 20 de octubre.

El tren número 08, conducido por Sánchez Martínez, otra vez paraba su corrida, porque la palanca de emergencia del carro número 06 había sido accionada, como ya había ocurrido antes en Hidalgo, Bellas Artes, Allende y Pino Suárez.

El chofer del convoy 10 no se enteró de esta maniobra, así que tras hacer parada en la estación Chabacano, decidió continuar con su recorrido rumbo a la estación siguiente (Viaducto). A las 9:40 el tren 10 que llegaba a la estación embistió al tren 8 que se encontraba estacionado, aproximadamente a 70 km/h.

Choque del metro en 1975 donde murieron 31 personas (Foto: Twitter / @CDMXMetro)Choque del metro en 1975 donde murieron 31 personas (Foto: Twitter / @CDMXMetro)

De acuerdo con lo declarado por los operadores de las sub estaciones, habían indicado por el radio a Fernández Sánchez que se quedara en Chabacano; no obstante, él asegura que jamás recibió comunicación de la central, de tal modo que continuó con su recorrido.

Escuché con toda claridad y perfectamente que el puesto de control ordenó al tren de atrás que no avanzara, que debía detenerse de inmediato”, declaró Alfonso Sánchez Martínez al periódico El Universal.

Rodolfo Luis Flores Gutiérrez, quien esa mañana era el encargado de regular las corridas de la línea 2 desde el mando central, dijo haber ordenado al operador del carro número 10 detenerse, “pero no escuché respuesta del conductor, y se me hizo raro porque era un hombre experimentado, con tres años de servicio como operario”.

Como el tren 08 se iba deteniendo, permití que el convoy que iba atrás se acercara a una estación de distancia, cuando lo normal eran dos, porque la demanda de pasaje era alta”, dijo Flores Gutiérrez. Luego, declaró, se “distrajo con otras cosas”.

Los trenes número 10 y 8 chocaron en la estación Viaducto de la L2, dejando 31 muertos y 70 heridos. / Foto: Archivo Mario Vázquez RañaLos trenes número 10 y 8 chocaron en la estación Viaducto de la L2, dejando 31 muertos y 70 heridos.

El saldo final fueron 31 personas muertas y 70 heridos. Sorprendentemente, el chofer de la unidad 10 sobrevivió a la colisión, así que fue procesado por negligencia y homicidio culposo, pues los peritajes de las autoridades determinaron que el incidente ocurrió por falla humana.

Dos años después del choque Carlos fue sentenciado a 14 años de prisión, mismos que purgaría en el Reclusorio Norte; sin embargo, salió antes por buena conducta. En cuanto a la reparación del daño, los deudos de las víctimas señalaron que no recibieron indemnización alguna del servicio; sin embargo, esto no es comprobable, pues el expediente del caso se encuentra desaparecido desde principios de los dos miles, cuando una investigación periodística demostró la desaparición del oficio.

Versiones no oficiales del siniestro calificaron el hecho como un “sabotaje”, pues se habló de que el accidente había sido provocado para presionar al entonces presidente Luis Echeverría Álvarez para que se le obligara a la instalación de sistemas de pilotaje automático, ya que para entonces ningún tren lo poseía. Nada de esto pudo confirmarse.