Por cada restaurante, un

vendedor informal de comida

                       

                                                Por Javier Claudio

 

            Como una guerra sorda, donde todos tienen el derecho de ganarse el sustento, así aparece convertido el comercio de restaurantes, quienes tienen ante sí una nueva competencia en las ventas de comida en línea.

            “Hemos sido afectados todos con la emergencia sanitaria atraída por la pandemia y en el caso particular de los restaurantes, sumado a las restricciones de presencia y horario, ahora surgen la competencia de particulares”, declaró Ana Laura García de Anzaldúa.

            La Tesorera de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (CANIRAC) que a la par de esta disputa de clientes, aparecen los servicios de entrega a domicilio para apoyar el apurar de ventas.

            “Este servicio rápido de entrega de alimentos a domicilio, lo que es bueno para quienes realizan este negocio mediante el sistema en línea, esto es preparar y enviar los platillos desde casa, pues para nosotros es de afectación, por ser clientes que ya no tendremos”, dijo.

            La venta de comida en casa y llevada a domicilio ha crecido tanto que de acuerdo a estudios del CANIRAC, actualmente existe un restaurante por cada siete expendios de alimentos sea en la calle o domicilios.

            Menudo, barbacoa, antojitos y boneless, fueron citados como entre los platillos de mayor demanda a través del servicio en línea y que los ha reducido, con mucho derecho, en sus ventas en restaurantes.

            “La economía informal ha crecido sobre manera durante el último año y ha pegado mayormente a restaurantes, que son quienes pagan impuestos, cuotas de seguro, servicios y demás”, deploró Vázquez Macías.

            García de Anzaldúa, hizo saber que que en los últimos meses la comida para llevar se ha convertido en el número uno en demanda de clientes, debido a las restricciones sanitarias.

            Fue entonces que citó que la venta informal de alimentos ha crecido tanto, que podemos decir que existe un restaurante por cada siete negocios establecidos en casa o en la calle. Quienes perdemos somos los establecidos.