Yahleel y sus brigadas cumplen tercer día 

consecutivo de apoyo a afectados  


Destaca ayuda a Rosalinda, de 86 años, afectada por la caída de un árbol sobre su vivienda 

NUEVO LAREDO, TAMPS. La candidata Yahleel Abdala cumplió su tercera jornada encabezando brigadas de apoyo a las familias neolaredenses afectadas por la tromba del pasado lunes, con las que ha recorrido diversos sectores de la ciudad para atender la mayor cantidad posible de urgencias y necesidades de la población.

Este jueves, Yahleel se encontró con el caso de Rosalinda, una mujer de 86 años cuya vivienda, en la que habita únicamente en compañía de sus hijas, fue afectada por la caída de un enorme árbol durante la tormenta que alcanzó vientos de hasta 150 km/hr dejando a toda la ciudad sin servicios de luz eléctrica y agua.

En sus 86 años de vida, Rosalinda Cruz, viuda de Moreno, jamás había visto una tormenta tan furiosa como la del lunes por la noche, al grado de sentir que perdería totalmente su hogar.

Tras la tormenta, la calma llegó en forma de ayuda, con un grupo de voluntarios que encabezaba Yahleel Abdala. “Para nosotras ese momento fue como una bendición», cuenta con emoción.

Doña Rosalinda, sorprendida, mostró a la aspirante a alcaldesa que el árbol cayó también sobre el auto de una de sus hijas.

En ese momento, las brigadas de Yahleel empezaron a cortar ramas y trozar el tronco del árbol, para poder retirarlo del auto y abrir el paso a los peatones, así como para agilizar el tránsito vehicular.

«Llegaron y se pusieron a trabajar, Yahleel andaba con ellos hasta el último momento que se terminó de cortar el árbol, hasta el último momento», relata Rosalinda.

Agregó que desde que supo que Yahleel Abdala era candidata a la alcaldía por el PAN le generó simpatía; pero que, después de ver los esfuerzos que hace para ayudar, su voto sin duda será para ella.

«Nos cayó de sorpresa, ellos andaban limpiando y ayudando, todos hacían muy buen equipo», finalizó.

«Esta bendición de que vinieran a ayudarme es porque no estamos solas, yo estoy muy agradecida porque no tenemos la fuerza de un hombre que nos apoye», agregó.

El esposo de Rosalinda falleció hace varios años. Sólo vive con sus hijas y aseguran que no sabían qué hacer con el árbol caído, cuando de repente llegó la ayuda en el mejor momento.