Ciudad Victoria. – Tras interponer una controversia constitucional en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), por el proceso de designación de la alcaldesa sustituta de Victoria, María del Pilar Gómez Leal, el síndico Luis Torre Aliyán ha sufrido una serie de presiones políticas por parte del Gobierno del Estado: “Ha habido presiones de todo tipo, (hasta) familiares”.

Denunció públicamente que al regresar de interponer la controversia en la Suprema Corte se encontró con un proceso administrativo sancionador hacia su madre Manuelita Aliyán, con la carpeta 001/2020; la primera en el año.

“Ocurre cuando llego yo; despuesito de haber entregado la controversia constitucional. Fui a la Suprema Corte, me sellan la controversia. Pongo en mis redes sociales que impugno, que estamos defendiendo la causa de los victorenses que no nos agrada. Llego y me topo con que en casa hay un problema que le están atribuyendo a mi señora madre, su pretensión quitarlec arrebatarle su Notaría pública, el Fiat”

En entrevista con un medio de comunicación local, señaló que los poderes del Estado que impusieron a Pilar Gómez lo tienen en la mira y monitoreando cada movimiento, pero eso no detendrá su activismo para luchar por que se hagan valer los derechos de los victorenses, por el contrario, sacará la casta para ser el rostro y voz de Victoria.

“No les agrada a las mismas personas que con artilugios legales y con velocidad política impusieron a la señora Pilar, no les agrada que los victorenses vean bien mi trabajo como síndico”, comentó respecto a las presiones que ha sufrido por el poder estatal.

Torre Aliyán fue enfático al asegurar que no lo espantan ese tipo de procedimientos, ya que al ser legales los enfrentará, como abogado, para demostrar la honestidad de su madre, notaria publica de profesión y maestra por años en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Tamaulipas: “Hoy tiene que combatir esa injusticia porque su hijo tiene una lucha por Victoria y por los derechos de los victorenses”.

Lo que más les duele a los victorenses, dijo, es el abandono, la simulación y la corrupción; lo que provocó un hartazgo social por el pésimo desempeño de los pasados gobierno y el actual.

“Generalmente es una inconformidad silenciosa, parece que no está y la gente dice: ¿Y por qué no reclaman? Pero hay hartazgo, hay simulación y corrupción. Eso genera enfado social, que no necesariamente es enojo que se nota al día a día. Y se nota el día que debe notarse. Y creo que eso va a pasar aquí en la capital el año que viene….”, finalizó.