Los daños que ocasionó la tormenta en el mes de febrero en algunos planteles, deben ser reparados y otros tantos evaluados por Protección Civil antes el retorno a clases presenciales.  

 Por Javier Claudio

 

            Complicado aparece el inicio del próximo Ciclo Escolar 2021-2022 debido a la urgente necesidad de reparar daños que dejó la tormenta el pasado mes de febrero, así también el mantenimiento que requieren los 357 planteles educativos de nivel básico, media, pública y privada.

            Urgimos de los tres niveles de gobierno la participación inmediata de manera coordinada para recuperar las condiciones que requieren los inmuebles, entre los que destaca la sanitización y la reparación de daños debido al fenómeno meteorológico, declaró el profesor Aurelio Uvalle Gallardo.

            “Aparecen encaminadas las escuelas a recibir al alumnado en el próximo ciclo escolar, al ser contemplado por el Gobierno Federal y por lo tanto cada plantel debe tener las condiciones para recibir al alumnado”, comentó.

            Asintió en que también serán asignados alrededor de 50 planteles educativos para realizar la Consulta Popular que está programada por el Gobierno Federal para el próximo día primero de agosto.

            Fue entonces que destacó sobre la reparación de daños que dejó la tormenta del pasado mes de febrero, los que no han sido reparados aún, tal vez en la consideración que de momento no urgía al estar suspendidas las clases por la pandemia.

            “Son ocho escuelas de nivel básico a las que hay que retirarles la techumbre debido a que colapsaron a causa de los fuertes vientos que registraron durante el embate del fenómeno natural”, indicó.

            Hizo saber también Uvalle Gallardo que entre los daños a los planteles existen once inmuebles que deben ser revisados por Protección Civil para determinar qué se hará a fin de asegurar su estado para la recepción de niños a clases.

            Puntualizó que el próximo mes iniciarán las primeras actividades en las escuelas al reunirse los Comités de Salud y la Sociedad de Padres de Familia de cada plantel con la finalidad de evaluar las condiciones sanitarias para el retorno a clases presenciales.